El Color Verdadero de las Nubes
Caminé por el parque y encontré una moneda de diez pesos.
Me di cuenta entonces que para mi era más fácil mirar al suelo en busca de monedas, que mirar al cielo. Esto quizás, porque del cielo casi nunca caen monedas.
Pero mi intuición me dijo que mirara hacia las nubes. Eran blancas, otras grises. Había muchas nubes en el cielo ese día y decidí verlas todas.
Una señora con un perro corriente me saludó de forma amable y yo la ignoré. No me gustan esa clase de perros.
Cuando salí del parque las nubes eran rosas. Jamás pensé que las nubes fueran rosas.
Desde entonces ya no me gusta el parque.
Me di cuenta entonces que para mi era más fácil mirar al suelo en busca de monedas, que mirar al cielo. Esto quizás, porque del cielo casi nunca caen monedas.
Pero mi intuición me dijo que mirara hacia las nubes. Eran blancas, otras grises. Había muchas nubes en el cielo ese día y decidí verlas todas.
Una señora con un perro corriente me saludó de forma amable y yo la ignoré. No me gustan esa clase de perros.
Cuando salí del parque las nubes eran rosas. Jamás pensé que las nubes fueran rosas.
Desde entonces ya no me gusta el parque.

2 Comments:
A veces necesitamos mirar más allá de nuestra nariz o altura para ver que el mundo realmente apesta.
http://azulka.blogspot.com/
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